jueves, 7 de junio de 2012

ENTRE EL RUIDO Y EL SILENCIO, SILENCIO.



Escondida en la oscuridad,  al compas del vaivén del aire.
Entre la penumbra de una noche de fabulas extrañas.

El destino tomo las riendas de tu alma para poner el tema de la historia: FINAL

Una noche...
Aquella langida noche...
Tu unicornio azulejo gris asomo por tu balcón.

Al son del amor... de la mas infeliz canción.
Tomo tu mano... la apreto.
Sigiloso, apresudado de llevarte a algún lugar.

Te juro cobijarte entre sus estrellas, dormitar bajo el sol.


Cogiste lo poco que tenías,

te apresuraste...
Adiós.
-sin nada en el bolsillo.
solo un grito muy fuerte en tu mente;
-adiós, me largo de aquí.

Me voy.


Fluye tinta roja en cada linea de tu historia
Tan desvalido quedo el verbo en tu cotidianidad.
Reminiscencia anudando ironía.
Tu pequeño mar de la tranquilidad.

Tus venas entrecortadas...
frágiles cuerdas de tu infausta soledad.


No supliques, no intentes acomodar el viento.
No cierres la puerta a tu rostro.
mejor lagrimear con una sonrisa, esperar el final.

Las palabras enmudecen, torturan, aprisionan
Te queman frente al espejo que mira tu rostro
confundida, silenciosa preguntándote ...

¿porque?.

Sigilosa en la noche entra la muerte a tu casa...

Toma de rehén el tiempo, lo despedaza todo.
Minutos, segundos, sonetos, melodías.
Árida vida de un cuerpo baldío…

Lograste engañar a la muerte, ella no decidió tu día
Jamás decidió tu final.


Un tic, tac imperceptible
Locura, desdicha, soledad
tribulaciones que rompen el frágil cristal.
La sirena demente que resuena.
Todo lo que miras dice que no.

Tus secretos….
Al fin y al cabo…
Siempre serán tus secretos.

Adios.
Final...


Y te fuiste…

Abrazaste muy fuerte por última vez tu soledad.
No decidiste despedirte. ¿Para que?
Ultima carta, ultima esperanza de regresar.


Y te cansaste...
de suplicar al cielo, rogar un poco de amor
y nunca tubiste nada y hoy eres nada...


Hoy estas muerta... Nadie pasado mañana te recordara.
los que acortan su vida... 

¿hacia donde van?


¡¡ A la mierda todo!!

siempre fue así.
Tus atardeceres de utopías.
El magnetismo de las miradas.
Las melodías tristes de procesión.
Las infaustas despedidas, tan eternas.
El imborrable recuerdo que nunca creció.


Y llego el día donde deserto tu sonrisa para siempre.

Para siempre ADIÓS.
ULTIMA CARTA, ULTIMO ADIÓS.
Tu pequeña sonrisa… tu infausto reír.


En el intenso frió de tu alma 

la calidez del amor te abandono.
Calor sin cuerpo que no entendiste
Amor sin piel que jamás conocerás.

Así fallecen tus palabras

No existe una segunda oportunidad.


Dedicado a estas niñas que decidieron no continuar mas.

-La pequeña niña de 8 años 28/05/2012 (san juan de Lurigancho)

-La pequeña Damaris 12 años 30/05/2012 (san Martín de porras)

-La menor L.Y.Q.Z. de 16 años 01/06/2012 (puno)









jueves, 12 de enero de 2012

HOMENAJE AL BESO SIN PORVENIR.



Ella observa mis labios, busca descifrar mi mentira, mi verdad.
Yo navego en sus ojos claros, encayado en un rincon.


Su mundo, nunca sera como el mio; de papel.
Su mundo es de opulencia, la cancion de rock que nunca entedere.
Pero hoy la vida juega los dados.

La suerte esta inerte y yo debo a tus labios acompañar. 

Anhelaste en tu poesia

ser musa de un navegante perdido en el mar.
Lo eres, lo fuiste, lo seras...

Dentro de un mundo confundido que solo entendemos tu y yo.
Esposa, niña, mujer, amante, soñadora.
Te cansaste de esperar tu principe

Tambien el sapo merece una oportunidad.

EL sentir el sabor del amor en sus cenizas.
De cambiar fantasía por oportunidad.

Y el beso no espera.
Me gustas, te gusto, juntos hasta el final.

Hoy la noche enseña
que la luna robo poesias 
y la escondio en mis huesos
para que puedas vivir.

Son solo escondrijos
De tu tierra desequilibrada...

de mi mundo sin nada.
que hoy no quiero hablar.

Se que te esconderas en tus versos a la nada.

En tus frases bienaventuransas.
y tus golpes en oscuras al corazon.

Desequilibrados, sobrevivientes.

A la mierda poesía.
Hoy nos toca amar.


Desde esa ventana traslucida.
Tus besos mueren casi llegando a la orilla.

ya amanecio.

Así eres tu...

Prisionera de la desdicha.
cónyuge de la soledad.
Dueña y señora de la cobardía;
La exquisitez de no sentir para existir.

Tu frase fabulosa de no comprender nada.
Mientras un lápiz te aferra a la vida.
Siempre fallidos, garabatos de poesía.

siempre hasta el final.

En la base de tu alma, surgió el aleteo.
Ser feliz… ¿para qué?
Que el mundo libere alegría.
No necesito transmitir felicidad.
Yo definiré mi sendero.
“Sola, o contigo siempre estaré.”

Aquella última noche…
La oscuridad te encontró esperando:

Un homenaje a tu sonrisa
Un tributo a tu desventura.
Tu salario de tu desdicha.


Cuando ya los heraldos anunciaban muy fuerte:
-Vamos nena.
-Vamos... volvamos a casa...


y el prolongado...
beso termino.

miércoles, 4 de enero de 2012

MITAD DEL CAMINO, RECINTO SECRETO DONDE MORAN LOS FANTASMAS


Había caminado demasiado lejos, deambulando perdido por un sendero desconocido cual laberinto de dédalo.  Me extravié como siempre, noo!! esta vez fue sin darme cuenta, fue siguiendo huellas de ángeles que alguna vez fueron hermosos pero cuya soberbia a sucumbido y logro lanzarlos hacia el mas hermoso infierno: la tierra.

Era esta pesadilla en medio del camino de ángeles caídos que me arrastraba a seguir lo desconocido, perseguir esa extraña sensación que golpea siempre mi corazón durante toda mi vida, esa espada infausta de buscar algo sin saber que puede ser. esa hoja filuda mortal de intentar cortar el destino para cobijar un espíritu que urge un aposento donde pernoctar.


A cada paso que daba, el laberinto me iba devorando perezosamente sin que yo ambicionaba darme cuenta de nada en absoluto, ni siquiera pensaba en salir, pero no obstante mi cabeza se llenaba de una gran clarividencia, una que decía que no regresaría jamás de ese lugar. Que mis pasos solo me habían arrastrado como en toda mi vida y como en toda resistencia que alguna vez le di a la vida a una sola razón:

-No hay final, no hay camino. Solo queda terminar con decencia y morir.

En medio de esa maraña llena de caminos enredados encontré una misera grieta de esperanza, una pequeña luz opacada, casi muerta que comparada con el resto no parecería que debería existir. En realidad esa luz fue, es y sera mi amiga paloma que no tenía en ese entonces la muerte pintada aun en la cara. Paloma poetisa de los sentimientos, de la soledad, del espacio y la consolidación de la vida. Emergía como luz opaca, casi deslucida sin resplandor pero siempre luz.


Paloma siempre poseía una sonrisa apagada por el viento embustero, viento que una vez la sedujo y dejo dormir tras su balcón pero al salir el crepúsculo el cogió sus cosas hurto su alma, rompió su corazón.
Desde ese día ella escondio su sombra en un rincón donde no habita la iluminación, donde llora en silencio, en cada verso en cada letra, en cada son.


Antes o una vez fue hermosa como las nereidas del mar, como una diosa buscando enamorar al ciclope iracundo inhumano. Hoy la vida le dio el presagio absoluto de su existir; poetisa de la angustia ensangrentada, princesa de la soledad.


Su ojos son hermosas lagunas donde muchas veces intente naufragar y tonto yo, precipitado yo terminaba ahogándome en se gélido depósito de tristeza. No obstante debo admitir que no fue indiferente una tarde de diciembre cuando la conocí, fue instantánea pero eterna antes que sus ojos voraces me lanzaran contra el viento


Puedo amar a paloma, abrazarla, enrollarla en mis brazos a sabiendas que ella nunca sentiría mi calor. Puedo oler, sentir su perfume de chocolate distancias enteras y ella nunca intentara regalarme con el viento dicho aroma. Puedo amarla en silencio, acostúmbrame a no mencionar nada sobre el amor, estar sin ella, sin su minúscula compasión y morir.

Pero ahora estábamos en aquel túnel semioscuro y solitario.

Solos: yo y ella, los dos juntos por algún error o mal juego de azar del destino. Alguien nos quiere o alguien es cruel o quizás la vida nos permitía unos minúsculos minutos juntos sin ese miedo que agranda la timidez cuando nos rodea el mundo con sus furtivas burlas.


Pero en ese instante yo tenía las palabras, ella la escritura.


-Hola paloma en este inmenso silencio puedo oír el quebranto de tu corazón.


-Hola pak!! Y dime es poesía o solo palabras del viento lo que acompañan ese son?


-Tú siempre serás poesía paloma, mientras que yo quizás pueda ser el triste remedo de alguna tonta canción de amor o más aun… algún grotesco sonido que te acompañe por el mundo en cada clave abrumada, en cada miserable son.

Déjame dar calor aunque sea a tu sombra, concédeme un aliciente a mis días inhumanos déjame sentarme a tu orilla indagar por la inmensidad.

Ella me observa los labios busca descifrar mentira o verdad.


Yo me pierdo en el camino hacia sus ojos…