martes, 11 de diciembre de 2007

La chica de la sonrisa más linda del mundo



Caminando en la vereda de la vida, regresando a mi oscuro y apagado rincón. escondido dentro de esa esquina fría y aburrida en la que vivo.




Sintiéndome como el pasajero embarcado en un barco llamado titanic.

Así me encontraba yo, perdido en medio del mar de mi inmensa soledad, naufragando en mi mente paranoica, intentando salvarme o solamente dejándome llevar, sin prestar atención a mi propia existencia.




Las tardes se vuelven monótonas y la vida se inmuta frente a mi; las mismas caras, los mismos príncipes azules buscando sus princesas, las princesas buscando amor.

y el mundo gira y gira para todo menos para mi.

O tal vez yo giro y giro y el mundo no avanza a mi compás... no me acompaña porque se espanta de mi soledad.




Entonces quiero detener mis ojos a un lado, hacia otro rumbo diferente, buscando un no se que… olvidarme del mundo y volver a soñar.

Estar otra vez solo sin nadie a mi alrededor, igual de solitario y vació como en la fundación de todo esto.




-“Nadie puede ver detrás de mis ojos y sentir esta pena en su corazón, esta tristeza, este sentimiento que reclama salir y que nadie presta atención; todo el mundo ve lo que quiere ver... nadie puede leer mi corazón e Interpretar mis pensamientos”.




Fue así como comencé a transitar insociablemente por la orilla de un mar turbulentoy secreto para el resto, sonriendo para mi, danzando en solitario con el baile del recuerdo donde aquellos instantes felices me obligan a moverme de un lado a otro.




Se recuesta la soledad sobre mi hombro y la tristeza me abrasa suavemente, mientras la muerte me coge de la mano y no pretende soltarme.




-Que ilógico me reflejaba la existencia humana, demasiada complicada para alguien diferente como yo, la vida sige siendo extraña y yo soy extraño para el mundo, siempre lo he dicho y siempre lo repetiré; “este mundo es extraño para alguien como yo”.




Mis pensamientos estaban inertes y todo a mí alrededor estaban saturados de ese vació creado por mi yo personal; “MI TONTA SOLEDAD”- un vació como el de un abismo sin sentido y sin fin…

y digo tonta soledad no porque me crea un tonto o que me disguste ser un tonto solitario, digo tonta porque yo mismo no quiero ni intento salir de ese lugar, no porque no quiera sino porque simplemente me siento bien aquí.

Si alguna vez escribo el resumen de mi vida ese libro se Titularía “EL TONTO QUE VIVE EN UNA CARCEL CON LAS PUERTAS ABIERTAS Y NO DESEA ESCAPAR”




-Fue en ese congestionamiento existencial cuando sucedió lo que pretendo relatar, creo que fueron segundos o quizás minutos eternos, tiempo que no logre medir, porque solamente me ha pasado una vez y creo que solo me sucederá una sola también, pero me gustaría que ese recuerdo nunca se desvanezca mientras desafió a esta puta vida (Tengo el presentimiento que así será durante mi estadía en este torpe planeta).




-Mi pequeño mundo quedo paralizado, los planetas se alinearon en ese orden matemático ajeno de ser interpretado por cualquier mortal, el aire se quedo estático en mis narices y mi alrededor se trasformaba en un mundo lleno de colores mientras la luna sonríe a su estrella y... ¡duele tanto!.




Un día escribí en la ultima pagina de mi cuaderno. “Te buscare hasta que te encuentre” y hoy que te encontré todo se quedo inmóvil frente a ti.




Dama de la sonrisa mas linda del mundo, dejas mi mundo hipnotizado, todo lo que tu tocas lo as sanado.

Si la vida me niega el mundo, tendré que buscar tu mirada para poder seguir vivo.

Si la muerte te transporta a ese lugar oscuro, te regalare mi cuerpo dentro de un ataúd. Y quizás siga en ese camino donde estas tu.




El sonido del mar amordazó la bulla de gritos lejanos, nada existía a mi alrededor, todo mi mundo era ella y ella sonreía. y su eco distanciaba sucesiones desesperantes, todo estallaban en mi interior.




Todas mis tendencias extrañas y poco comprensibles se ordenaba lentamente, mis ojos situaron aquel paraíso… la hermosura perfecta, la estética que decora al mundo, tan completa, ordenada, enigmática, atrayente, real, fantasiosa, bella y tan cerca de mi.




Era como aquel sueño que tuve de niño; donde yo dibujaba con mis dedos un rostro en el cielo, la mirada de la diosa y la sonrisa de la monalisa, sin pensar que ese mismo rostro, lo encontraría una tarde como esta, sin buscarlo y sin saber ¿Por qué? y ¿para que? Solo que en ese momento pude entender al fin, las coordenadas exactas de mi niñez y que al fin parecía ordenarse.




Al fin había encontrado; la frase que nunca existirá, la rima que el poeta borro de casualidad y nunca pudo terminar de escribir, la ultima frase que escribirá un loco de amor antes de dejarlo todo y marcharse a algún lugar sin saber si regresar, la esencia de la locura.




-La poesía transformada en mujer, la princesa de mi tonto corazón.

-Pero…

-¿por qué me miraba y sonreía?

-¿quién era ella?

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