sábado, 28 de noviembre de 2009

Mimesis de un ensayo-error emplazando al amor (Maqueta soledad 3er día)

Hace mucho tiempo termine con una enamorada por razones que no expresare. Lo que ocasiono que cierto día a la salida del colegio un chico de un grado mayor me atacara directamente.
¿Así que te gusta escribir poemitas a mi enamorada no? me dijo lanzándome una hoja de cuaderno con un escrito mío pero que yo nunca entregue a nadie.
No le respondí, y me metió un puñete directo al rostro, entonces solo atine a responderle con golpes hasta que un profesor nos separo.
He aquí lo que decía esa hoja. (Que jamás entregue a nadie)

Oigo gritos dentro de mi cabeza
¿Estará bien olvidarte?
Hoy quebrare la razón de mi destino
Lanzare los dados sin esperar ganar.
Como un lobo aullando a la luna
He de borrar tu pequeño habitable lugar.
No porque halla dejado de amarte.
Sino porque te amo demasiado

Decepción con otro sabor.
Sabor a condición lo que llamas amor.

Ningún respiro, ningún suspiro
En algún cumulo de alguna galaxia.
Un planeta distante sin nombre ni vida.
Lejos muy remoto de nuestro ser
Buscare donde las estrellas no existan.
Donde no exista razón a mi condición.
Donde nunca causes un simple dolor.
Mi secreto terminara podrido
Nunca deducirás, jamás entenderás.
Que tú recuerdo ahí vivirá.
Ahi tirado morira.

Detén el mundo, déjame libre
Nunca me dejaste iniciar.
Nada me llevare si nunca nada comencé.
Jamás juzgarás porque no te espere
Si tú… nunca me esperaste.

Un día de mierda
Te dedique mis versos
Para que tu corazón solamente pudiera entender.
Un día de mierda amaneció en mí tu cicatriz
Es una huella que hoy intento borrar.
No despertar al corazón.
¿Puedes escucharme?
Entonces adiós.

Una amiga había visto esta hoja en mi cuaderno y decidió entregarla a mi ex para que cambie de parecer según me relato.
Mi ex tan buena y santificada se lo entrego a un pretendiente suyo esperando que me de una paliza.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Reminiscencia variable e inteligible de tu aroma (Maqueta soledad 2do día)

Había algo extraño en este sendero que hacia quebrar mi quietud durante esa noche serena. Escondida en la colina de los duendes de rostros de gato, donde anidaban las estrellas mientras dormitaban entre unicornios hasta salir el alba, había una extraña casa solitaria, un castillo de estrellas al final del camino.
Sobreviviendo aun mis sueños mientras demoraba en  esconderse el sol logre llegar.
Intente descansar antes de entrar al cumpleaños que no fui invitado, al sueño que no habia sido compartido y me divertía viendo e imaginando a lo lejos ágil y serena a la luna bailando a los compases del viento taciturno.
Fue una noche de agosto donde las estrellas se arroparon a lo lejos en son de fiesta, un universo preparando el cumpleaños de su musa, de aquella cual nombre resuena como rayo infinito hacia la luz enla oscuridad; Claudia.
Aun no recuerdo necesariamente lo que debo recordar. Pero si distingo aquellos hechos que sucumbieron de pronto.
Veo entre la niebla espesa tratando de comprender el sueño aunque perdido en su amor moriré, pero estoy tan lejos y demasiado cerca para fallecer.
Frente a mi una puerta semejante a un marco de espejo antiguo e inmenso se abre. como ojos despertandose me mira fijamente.

 A lo lejso una gaita suena sus dulces melodias mientras  una mujer hermosa me saluda.
-Buenas noches señora, agacho mi cabeza en señal de reverencia besando el revés de la palma de su mano
- ¿eres Herbert no? Me interroga la mama de Claudia.
- es un placer escuchar mi nombre de sus labios señora. Respondí
- conocía a tu madre hace años, tienes un aire a ella, dime ¿sigue pintando?
- no señora, mama se quedo atrapada en su mundo ilusorio para siempre.
La señora que no atina mi respuesta, me observa con esa mirada melancólica de querer saber mas pero eligiendo ignorar.
Al despedirme, ella me da un beso en la frente enviándome a bien.
Camine por los pasillos, quedando sorprendió dentro de ese cuento de hadas alejado de mi realidad.

Curioso y entrometido puede ver como se conjugaban los pétalos de rosas, amapolas, jazmines, turquesas regadas sobre el piso rojo escarlata por el cual caminaba.
Indague, busque y pregunte por Claudia y no la encontré, solo sentí su aroma. Reminiscencia  variable e inteligible  de tu aroma.
Busque y no la encontre, solo me tropecé junto a los gnomos de amigos que tenia, pregunte a uno que tenia cara de bilbo y a otro que parecía buena persona aunque no pude definir su sexo a simple vista.
Ellos me señalaron un cuarto donde una luz resplandecía inmensamente.
Raudo llegue al lugar y quede sorprendido al ver a su pequeña hermana Lorena con un vestido blanco radiante y embelesador.
Lorena, cejas delgadas, frente amplia, cabello castaño oscuro, belleza turbia, combinación heteróclita. Ella de frágil de cuerpo pero gran alma cautivaba todo hombre que la conocía.
Y me perdí entre su luz
- busque a Claudia pero no la encontré.
Entonces desperté.