viernes, 27 de agosto de 2010

Cuanto pesa tu adiós

Dímelo otra vez Ronald ¿Cómo esta Ariana?
-puta madre Herbert no te hubiera contado nada… esta bonita, bastante delgada, sigue con el cabello lacio, parece que el tiempo hace mas bellas las cosas en ella.
Esta mas flaca que antes pero mantiene esos imponentes pechos, incluso están mas grandes… si estuvieras con ella seguro serias un recontra cachudo… olvídala Herbert.

-dime te pregunto por mi.
-puta madre Herbert… ya te lo dije: ni te menciono.

Ni te menciono. Cuanto daño pueden hacer estas tres simples palabras. Cuantos sueños puede romper esta respuesta que siempre espere, pero cuando te la dicen entra por tu oído, se estaciona en tu cerebro y explota muy adentro, como mil petardos dejandote todo zonzo, con vergüenza, con ganas de desaparecer, con ganas de no ser el protagonista de esa dulce pena.
Hace tres años que no veo a Ariana y es justamente mi amigo Ronald quien se la vuelve a encontrar y me la vuelve a mencionar. Cuando el olvido se estacionaba en mi cerebro y mis placeres solitarios tenían otras imágenes.

2 comentarios:

Carmen dijo...

Nunca mejor dicho. Yo he sentido eso mismo varias veces y entiendo completamente las palabras. Cuando una persona es tan importante para ti y tu para ella... no eres nada... y te sients asi... hace mucho daño... y no quieres ser el protagonista de tu vida, como tu mismo has dicho... u.u'
Como siempre estuvo buena la entrada.
Besos cuidate mucho!! n.n

Herbert Nadal dijo...

CARMEN- lo escribi a minutos de la escena, como dirian cuando el cadaver aun estab tibio. gracias por leler carmen.