jueves, 16 de diciembre de 2010

Aquellos brazos del aire que intento tocar.

Al despertar el cielo.
Al abrir mis ojos.
Mi alma alcanzo decirme adiós.
Robo mis versos
Lo saturo de silencio
Enarbolo mi soledad.

Mi inconsciente abrió una grieta
Mi corazón colapsado.
Propietario inadecuado
De besos codiciados.
En el labios equivocados.

Pequeña luz vidriosa.
Atrapada sin gracia ni esperanza.
Fingiendo fijeza emocional.
Fingiendo libertad

Intentando escapar.
Por no creer en mí
Mientras la pación…
Se confunde en el presente
Tras el recuerdo sin egoísmo.

Detrás de la noche
La alegría cogió su disfraz.
Miro al silencio congelado
Evoco la muerte serena
Ahogo su razón con valor.

Y ahora…
Yergue soledad instantánea
Maligno destino.
Pérfido lugar.
¿Hasta cuando esperar lo que nadie me debe?
¿Hasta cuando este lugar?
¡Muerte!
Me empalagas cada día más.

Más de noche
Rezare a la tristeza.
Mi labio hecho de llovizna.
Mi cuerpo lleno de polvo.
Mi infierno apagado.
Mi oración sin fe.

Y llegara el día…
Las estrellas no prenderán
Dormirán lejos de mí.

Como duele luchar día a día y saber que siempre tendrá el mismo final.